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El lactato ya no es el enemigo

El lactato ya no es el enemigo: la molécula que está cambiando el deporte y la salud

Durante años nos contaron una historia… hoy sabemos que era incompleta

Si practicas deporte, seguramente hayas escuchado alguna vez frases como:

  • El lactato produce la fatiga.
  • Hay que eliminar el lactato cuanto antes.
  • Es un producto de desecho.
  • Cuanto menos lactato, mejor.

Durante décadas estas afirmaciones formaron parte de libros de fisiología y entrenamiento. Sin embargo, la evidencia científica ha cambiado completamente esta visión.

Hoy sabemos que el lactato no es un residuo, sino una molécula fundamental para producir, transportar y reutilizar energía durante el ejercicio.

Gran parte de este cambio de paradigma se debe a las investigaciones de George Brooks, Lee Gladden e Iñigo San Millán, quienes han contribuido a transformar nuestra comprensión del metabolismo del lactato.

Tanto es así que recientemente algunos deportistas de élite, como Tadej Pogačar, han despertado un gran interés al utilizar estrategias relacionadas con el lactato durante la competición.

Pero la verdadera noticia no es esa.

La verdadera noticia es que el lactato nunca fue el enemigo que pensábamos.

¿Qué es realmente el lactato?

Cuando hacemos ejercicio, nuestro organismo utiliza glucosa para producir energía (ATP).

Durante ese proceso se genera lactato, incluso cuando existe suficiente oxígeno.

Es decir:

✅ El lactato no aparece porque falte oxígeno.

✅ El lactato no significa que el músculo esté fallando.

✅ El lactato se produce continuamente, incluso en reposo.

Su función principal es permitir que el organismo siga produciendo energía de forma eficiente cuando aumenta la demanda.

El gran cambio de paradigma: el Lactate Shuttle

Uno de los mayores avances de la fisiología del ejercicio fue la teoría del Lactate Shuttle, desarrollada por el profesor George Brooks.

Su teoría demostró que el lactato no era un residuo metabólico, sino una molécula capaz de transportar energía entre diferentes tejidos.

👉 Un tejido produce lactato.

👉 Otro tejido lo utiliza como combustible.

En otras palabras, el lactato funciona como una auténtica moneda energética que el organismo mueve continuamente hacia donde más se necesita.

Años después, investigadores como Lee Gladden e Iñigo San Millán ampliaron este conocimiento, demostrando la importancia del lactato en el rendimiento deportivo, la función mitocondrial y la salud metabólica.

El lactato no se elimina… se reutiliza

Hoy sabemos que gran parte del lactato producido durante el ejercicio vuelve a utilizarse pocos minutos después.

Puede ser consumido por:

  • 💪 Otros músculos.
  • ❤️ El corazón.
  • 🧠 El cerebro.
  • 🫀 Incluso puede transformarse nuevamente en glucosa en el hígado.

Es decir, el organismo recicla constantemente esa energía en lugar de desperdiciarla.

El corazón y el cerebro también utilizan lactato

Uno de los descubrimientos más interesantes de los últimos años es que el lactato no solo alimenta al músculo.

❤️ El corazón

Durante el ejercicio intenso, el corazón aumenta considerablemente su consumo de lactato, convirtiéndolo en una de sus principales fuentes de energía.

🧠 El cerebro

El cerebro también puede utilizar lactato como combustible, especialmente cuando aumentan sus necesidades energéticas.

Esto ha despertado un enorme interés en neurología y está impulsando nuevas líneas de investigación sobre lesión cerebral, ictus y enfermedades neurodegenerativas.

Aunque todavía es pronto para hablar de aplicaciones clínicas, los resultados son muy prometedores.

Mucho más que energía

Quizá el descubrimiento más sorprendente es que el lactato no solo aporta energía.

Además de servir como combustible, investigaciones recientes han demostrado que el lactato también actúa como una molécula de señalización capaz de regular procesos celulares fundamentales, participando en procesos como:

  • Formación de nuevas mitocondrias.
  • Desarrollo de nuevos vasos sanguíneos.
  • Adaptación al entrenamiento.
  • Regulación de la expresión génica (lactilación de histonas).

Es decir, el lactato no solo ayuda a producir energía.

También ayuda al organismo a adaptarse al ejercicio.

¿Tiene sentido suplementar con lactato?

Durante años pensamos que era un producto de desecho. Hoy sabemos que es un combustible, una molécula de transporte energético y un regulador de múltiples adaptaciones fisiológicas.

Gracias al trabajo de investigadores como George Brooks, Lee Gladden e Iñigo San Millán, entendemos que el lactato no es el enemigo del rendimiento, sino una pieza clave del metabolismo humano.

La hipótesis es interesante:

Si el organismo utiliza lactato como combustible, ¿podría administrarse para mejorar el rendimiento?

Aunque algunos deportistas de élite ya están experimentando con esta estrategia, la evidencia científica todavía es limitada.

A día de hoy no podemos afirmar que suplementarse con lactato mejore el rendimiento de forma consistente.

Lo que sí sabemos con certeza es que el lactato no es un enemigo.

La idea clave

Durante años intentamos eliminar el lactato.

Hoy intentamos comprenderlo.

La ciencia ha demostrado que esta molécula:

  • ✅ Es un combustible.
  • ✅ Transporta energía entre tejidos.
  • ✅ Participa en las adaptaciones al entrenamiento.
  • ✅ Puede tener aplicaciones médicas en el futuro.

En definitiva, el lactato ha pasado de ser considerado un residuo metabólico a convertirse en una de las moléculas más fascinantes del metabolismo humano.

Y probablemente todavía no conocemos todo su potencial.

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Referencias

  • Brooks G. A. (2018). The Science and Translation of Lactate Shuttle Theory. Cell metabolism, 27(4), 757–785. https://doi.org/10.1016/j.cmet.2018.03.008
  • Gladden L. B. (2004). Lactate metabolism: a new paradigm for the third millennium. The Journal of physiology, 558(Pt 1), 5–30. https://doi.org/10.1113/jphysiol.2003.058701
  • Brooks G. A. (2020). Lactate as a fulcrum of metabolism. Redox biology, 35, 101454. https://doi.org/10.1016/j.redox.2020.101454
  • Zhang, D., Tang, Z., Huang, H., Zhou, G., Cui, C., Weng, Y., Liu, W., Kim, S., Lee, S., Perez-Neut, M., Ding, J., Czyz, D., Hu, R., Ye, Z., He, M., Zheng, Y. G., Shuman, H. A., Dai, L., Ren, B., Roeder, R. G., … Zhao, Y. (2019). Metabolic regulation of gene expression by histone lactylation. Nature, 574(7779), 575–580. https://doi.org/10.1038/s41586-019-1678-1
  • San-Millán, I., & Brooks, G. A. (2018). Assessment of Metabolic Flexibility by Means of Measuring Blood Lactate, Fat, and Carbohydrate Oxidation Responses to Exercise in Professional Endurance Athletes and Less-Fit Individuals. Sports medicine (Auckland, N.Z.), 48(2), 467–479. https://doi.org/10.1007/s40279-017-0751-x

Realizado por: Álvaro Gallego (entrenador y preparador en Lift4Life)

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